Obtuvimos sentencia favorable en un juicio de daños y perjuicios por robo de automóvil en la playa de estacionamiento de un conocido supermercado.



A Claudio le robaron el auto en la playa de estacionamiento de un conocido supermercado, en la zona Oeste del Gran Buenos Aires.

Había concurrido con su familia a hacer unas compras y al salir, su auto había desaparecido.

Consultó conmigo sobre cómo proceder ante semejante situación y encaramos un reclamo legal.

Citamos al supermercado a Mediación y éste no hizo ofrecimiento alguno, lo que motivó el inicio del proceso judicial.

Tras un largo proceso, en el que también intervino la empresa de seguridad que prestaba servicios al supermercado, logramos una sentencia favorable que reconoció la responsabilidad del supermercado frente al cliente y lo obligó a abonarle el valor promedio que tenía el vehículo al momento de producirse la desaparición en dependencias del supermercado, más los intereses desde ese momento hasta el efectivo pago.

Sobre la responsabilidad del supermercado, el Juez coincidió con nosotros en que el acceso a la playa de estacionamiento es irrestricto, libre y gratuito, sin ser sometido a condición alguna para su utilización, no encontrándose las personas que allí ingresan con sus vehículos obligadas a abonar monto alguno por el estacionamiento como así tampoco a realizar compra o consumo alguno en el local; no existiendo obligación de dejar las llaves y no estando sujetos a ningún tipo de limitación de horario y/o espacial. Pero, aún así, es innegable que una empresa como este supermercado, eminentemente comercial en atención a su magnitud en que desarrolla los actos previstos en los incs. 1 y 2 del art. 8 del Código de Comercio, no presta este servicio a su potencial clientela de forma absolutamente desinteresada. 

Por lo que se observa diariamente respecto a la mecánica de su negocio, puede decirse que el supermercado ofrece la posibilidad de que se asista a sus establecimientos contando con la facilidad de un cómodo estacionamiento, de lo que se obtiene la ventaja de atraer mayor clientela que otros establecimientos que no ofrecen esta alternativa, aún cuando en los hechos no se llegase a concretar una compraventa, es decir, incluso si el potencial comprador ingresase a su establecimiento y no adquiriese ningún bien en concreto, pesa sobre quien ofreció la alternativa del fácil estacionamiento la carga de que éste sea seguro.



Al respecto, la jurisprudencia se ha expresado en igual sentido: “...No necesariamente se sigue de ello la inexistencia de ningún tipo de relación jurídica que obligue a la accionada respecto de las personas que estacionan sus rodados en dicha playa, ya que la modalidad operativa o empleada por una empresa titular de un emprendimiento comercial de envergadura constituye una oferta dirigida a su potencial clientela, de una prestación accesoria de estacionamiento gratuito complementaria de su actividad principal de comercialización de mercaderías y otros productos que se integran con la aceptación de quienes se avienen a aprovechar la infraestructura y presunta seguridad suministrada para el resguardo de sus vehículos, surgiendo de esta manera un vínculo contractual (C. Civ. 1137), en que cobra decisiva importancia la obligación de guarda, custodia y restitución de vehículos depositados. Por ello resulta irrelevante la falta de control en la entrada y salida de los automóviles, la inexistencia de barreras y de otros recaudos, tales, por caso, tomar nota del número de patente, entregar tickets, comprobantes del horario de ingreso y egreso, pues predica la ausencia de un adecuado control y una notoria negligencia en el cumplimiento de las obligaciones que le competen, resultando operativa la regla que dispone que nadie puede alegar su propia torpeza (CNCom., Sala A, “Sancor Coop. de Seguros Ltda. c/Cencosud S.A. s/ordinario”, 06/03/98).

Si el estacionamiento gratuito integra los servicios que el Supermercado ofrece, para la mejor comercialización y venta de sus mercaderías, existe de su parte un deber de custodia, guarda y restitución, aún cuando se trate de una prestación gratuita y accesoria al objeto principal del estacionamiento, pues ello implicaría una oferta que eventualmente se integra con la aceptación de quien se aviene a utilizarlo, naciendo así un vínculo contractual determinante de la responsabilidad del Supermercado, que así debe responder ante la aseguradora subrogada en los derechos del asegurado a quien se le sustrajo el automóvil del referido estacionamiento (CNCom., Sala E, Inca S.A. Cía. de Seguros c/Carrefour Argentina S.A. s/ordinario”, 28/10/91).

Lo expuesto se confirma al observar que: a) el supermercado demandado contrató con una empresa privada de seguridad la prestación de servicios de vigilancia, prevención de robos, hurtos y delitos en playas de estacionamiento, supermercados, paseos de compras y dependencias, y b) el otorgamiento de un ticket de ingreso a la playa.

Para consultar acerca de reclamos similares a este, contáctese.



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